domingo, septiembre 23, 2007

Quiero, quiero, siempre QUIERO.

Estoy media histérica, me parece. Entre pensar en la facultad, en la carrera, en mi delgadez extremada, mi acné y en que esta temporada hay que trabajar -si ó si- estoy al borde del suicidio, y no sé si será que estoy a días de experimentar el comienzo de un período menstrual, o qué, pero todo -absolutamente- me irrita o me hace llorar. Todavía no entiendo el porqué de todo esto, pero es probable que sea algo así como un miedo, mejor dicho terror a la próxima etapa que comienza en aproximadamente tres o cuatro meses, y yo quiero estar completamente bien para ese entonces, y dar el paso divina, fuerte y segura de todo lo que haga a partir del 2008, porque las consecuencias de mis actos desencadenan en mi propio futuro y soy la única responsable -la cuál pocas veces asumió responsabilidades- de lo que vendría a ser mi propio destino, que lo vengo proyectando hace tiempo creyendo que a lo mejor faltaba mucho, pero ahora que se acerca me quiero arrancar las mechas, porque cuando ves las cosas de lejos las ves brillantes y excelentes, pero después -como cuándo la vista se te distorsiona por la distancia-
en el momento de empezar a remarla para ser algo, alguien o lo que vos quieras es cuando no entendés nada y vivís una regresión, querés irte para atrás, te dormís y soñas con el primer día de jardín de infantes, te volvés inmadura para que parezca que no sos capaz de nada y poder tomarte un año sabático, cosa que es rídicula, porque la gente que se toma los famosos "años sabáticos" jamás estudia, se queda en este pueblo pancho y se dedica a trabajar en un local hasta llegar al puesto máximo de encargado para hacer la temporada creyendo que porque es zona turística es una GRAN OFERTA, y cuando van pasando los años, ellos, también quieren suicidarse porque el sueldo de los dieciocho que en ese entonces alcanzaba para alcoholizarse y comprarse ropa ya no sirve para mantenerte porque es totalmente miserable para vivir el resto del año en una ciudad turística dónde lo único que corre durante el invierno en las calles es un rollo de pasto que viene a 120 km por hora súper tranquilo desde el vecino pueblo de General Madariaga, y, por ese motivo que prefiero estudiar y tratar -como mínimo- ser periodista y hacer algo con ganas, aunque tal vez, a mí, cuando me reciba el sueldo tampoco me alcance para una mierda, pero no me importa porque pienso trabajar para mí, porque después te casás y a los hijos los mantiene tu marido, y si no te casás con un suelducho te arreglás, y además tenés un título, que en algún momento -quién sabe- te haga zafar y con muchísima suerte te vuelvas un éxito de persona. Entonces todo eso es, lo que me tiene histérica, el miedo, el cagaso para ser un poco más explícita y ordinaria, el saber que ¡Chau Pinamar! y que acá esta mi casa pero solo voy a volver cuando no tenga que internarme en la facultad o encerrarme en un departamento rodeada de fotocopias, voy a extrañar, y por eso quiero vivir mucho estos últimos momentos de paz, pero también me miro al espejo y me disgusto, y para mi forma de ser, no estar linda es una afección grave, porque también sueño con ser modelo aunque ese es frustrado, quiero engordar, quiero que se note que voy a cumplir dieciocho años, quiero cambios beneficiosos tanto física como personalmente, quiero madurar, quiero dejar el retroceso de lado, sentirme casi adulta para poder pisar y no quebrarme los talones, quiero verme más linda, más grande, más viva, más mujer, y eso me cuesta, eso me saca de quicio y me hace ladrar.
  • Stumble This
  • Fav This With Technorati
  • Add To Del.icio.us
  • Digg This
  • Add To Facebook
  • Add To Yahoo

1 comentario:

Burkina dijo...

queres mucho, disfruta el momento che!, igual entiendo. pinamar es insoportable muchas veces..me dan ganas de estallar

Publicidad Pinamar (vamos pueblo mío!)

object width="425" height="344">
 
Copyright 2010 Quiero más! | Powered by Blogger.